En nuestras plantas de compostaje elaboramos cuidadosamente el sustrato adecuado para el cultivo de champiñones y setas. Además de las plantas ya existentes, en la actualidad disponemos de una nueva planta de sustrato para champiñón dotada de la más moderna tecnología, donde se va a producir un nuevo compost, el compost incubado, para asegurar la calidad del producto durante todo el año.
El proceso comienza con una minuciosa selección de las materias primas a utilizar, buscando aquellas que den las máximas garantías de éxito, para que el compost sea lo más selectivo posible en cada uno de los hongos a cultivar, entre las que destacan la paja de cereal, estiércol de pollo, residuos de la elaboración del vino... etc. Seguidamente dichas materias primas son homogéneamente mezcladas y humectadas con maquinaria especializada.
Así, se inicia un proceso fermentativo donde se eliminan los materiales menos idóneos y se dejan aquellos ideales para la nutrición de los apreciados hongos. Después de la fermentación o fase I, el compost se carga en unas salas aisladas y totalmente controladas, donde se realiza el proceso de pasteurización o fase II, el cual asegura que nuestro sustrato está libre de patógenos, y donde aseguramos una microflora selectiva y estimulante de los micelios a sembrar posteriormente.
Una vez realizado todo este proceso, el compost es analizado rigurosamente, y si cumple todos los requisitos es sembrado con una selección de las mejores cepas para conseguir la mejor calidad en nuestros hongos. Posteriormente, el compost ya mezclado con la semilla, es empaquetado y transportado a las salas de cultivo de nuestros socios dónde empieza un nuevo y cuidadoso proceso para la reproducción de los champiñones y setas. |
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